El organismo disminuye su producción de colágeno en la piel, alrededor de los veinticinco años de edad.
Este proceso se acelera entre los cuarenta y los cincuenta años. Muchos estudios han demostrado que la producción normal de colágeno puede disminuir un 1% por año después de los cuarenta años. Por lo tanto, a los cincuenta y cinco años, el organismo ha perdido aproximadamente 15% de su capacidad para producir colágeno.
A la edad de setenta, la pérdida de producción de colágeno puede disminuir un 30%.
Cuando la producción de colágeno disminuye, la piel retiene menos agua, se hace más delgada y comienza a arrugarse.
La falta de colágeno en la piel se nota por el adelgazamiento de esta. Poco a poco, los tejidos capilares de la piel se hacen gruesos, lo cual reduce la capacidad de la piel de retener nutrientes y agua. Por ende, la piel presenta un mayor riesgo de desarrollar arrugas, estrías e infecciones. Su color y pigmentación cambia y se pueden ver manchas de color café. Ya que la piel es menos saludable, su capacidad para servir como barrera contra las bacterias y los virus se ve reducida. Un complemento de colágeno puede ayudar considerablemente a regenerar los tejidos de la piel contribuyendo así a que el proceso de envejecimiento sea más lento, particularmente si es ingerido, ya que el efecto se producirá en todo el organismo.
Hechos:
- El colágeno compone la mayor parte de la dermis.
- El colágeno no se encuentra en los alimentos; es fabricado por los fibroblastos.
- El colágeno es la estructura, la molécula, que une nuestro cuerpo.
- El colágeno es la proteína más abundante del organismo.
- Nuestro cuerpo está compuesto principalmente de tejido conectivo y el colágeno representa el 80% de todos los tejidos conectivos.
- El colágeno es la proteína que sostiene nuestra piel.
Debido a su constitución, el colágeno es la proteína más compleja del tejido conectivo del cuerpo humano.







